No estando satisfechos con las opciones de blogging que había en 2003, Matt Mullengweg y Mike Little crearon WordPress en 2003. WordPress lo usa todo el mundo y está metido en nuestro lenguaje cotidiano (“esto es un WordPress”, es una frase que oiréis mucho), desde el más amateur en esto de hacer páginas webs hasta el New York Times. 

El que sea gratis y “open source” ha hecho que sea el gestor de contenidos más popular en Internet, de hecho cerca del 19% de los websites del mundo están bajo soporte WordPress. Lo que ha supuesto WordPress no es solo la posibilidad de que cualquiera pueda comunicar, sino a nivel técnico que cualquiera tenga la habilidad de hacer una página web.

Y es que, a veces, no nos paramos a reflexionar tranquilamente sobre las posibilidades que nos da la tecnología para facilitarnos la vida. Que pueda hacer mi página web = que pueda publicar lo que quiera, que haga la web de mi negocio a bajo coste, que pueda promocionarme en Internet, etc.

Y ya que estamos hablando de las facilidades que nos da la tecnología, y hoy en día consumiendo cómo consumimos (dónde y cuándo queremos): si Mullengweg y Little se preguntaron en su día “por qué no que cada uno se pueda hacer su página web”, nosotros nos preguntamos sobre la misma democracia, “¿por qué no podemos también hacernos nuestra propia app?”. 

@Upplication

publicado: 20 Noviembre, 2013 actualizado: 20 Noviembre, 2013