Como ya ocurrió en el pasado, cuando las empresas comenzaron a trabajar el medio digital, el móvil está empezando a ser incorporado a sus estrategias de negocio, de una manera un poco forzada; este hecho se debe principalmente a la falta de previsión por parte de la mayoría de ellas, para prever los cambios que en los últimos años se venían dando en el consumo social.

El resultado al que está llevando todo esto, es a una introducción del canal móvil por parte de las empresas, pero de una forma bastante descentralizada y alejada del resto de ejes de su estrategia, dando lugar a generar un canal satélite, que gira alrededor del resto de canales, pero que poco o nada tiene que ver en muchos casos con el núcleo estratégico de las empresas, en donde se encuentran el resto de canales (redes sociales, tiendas físicas, SEO, etc.).

Ante este panorama tan desolador y, la verdad sea dicha, poco fructífero para nuestras empresas, he preparado una pequeña guía para la correcta adopción e integración del móvil en nuestro planteamiento estratégico:

  • El móvil cuenta con unas características muy particulares. Si lo comparamos con el entorno físico o el entorno digital, sin más, ello nos lleva muchas veces a establecerlo de una manera inconexa con el resto de nuestras acciones, lo cual acaba dando pie a posicionamientos muy dispares, que dan lugar a cierta confusión y desvirtualización de nuestra empresa ante nuestros clientes, cuando pasa de un medio a otro.

Debemos ser capaces de ser coherentes y vislumbrar cuál es la mejor versión que nuestra empresa puede dar de sus servicios en el entorno mobile, y no me refiero únicamente a la versión de nuestro “responsive” o de nuestra app, sino a la manera en que vamos a plantear el valor que les aportamos a nuestros clientes a través de sus móviles y que puede ser en forma de servicio complementario o paralelo, para conseguir fidelizar o desarrollar de una forma más completa nuestro servicio, o también puede ser una versión reducida de nuestros servicios, adaptada a las micro-necesidades que le pueden surgir durante el consumo de nuestro servicio.

Para más información sobre esto: “Micromomentos: La clave de nuestra estrategia móvil.

  • En un 85% de las decisiones somos irracionales. Por mucho que queramos evolucionar, el ser humano sigue contando dentro de él con una parte del ser impulsivo e irracional que fue en sus etapas prehistóricas, de ahí que sigamos viéndonos muchas veces arrastrados a consumir algo por su carga visual, y no por el aporte que éste nos puede dar.

Esto nos lleva a tener que mantener un clara línea de diseño común, que permita a los usuarios de la versión móvil, reconocer de una forma rápida e inconsciente nuestra marca, aunque sea la primera vez que nos consume desde nuestro canal móvil, y él esté habituado a hacerlo a través de nuestra web o en nuestros locales físicos.

  • Fallar es fallar. Nuestros clientes van a utilizar nuestros servicios en móvil con las mismas expectativas de calidad que si lo hiciesen de una forma física en nuestras tiendas, por ello debemos ser igual de exigentes con nosotros mismos, a la hora de hacer una valoración del aporte real que le hacemos a los clientes, ya que si nuestro servicio mobile no es de calidad, su repercusión será exactamente igual de negativa para nosotros y nuestra marca, que si fallamos en otros entornos, o incluso peor, ya que puede generarnos un aporte negativo de marca no innovadora, lo que según nuestro perfil de empresa, puede llegar a resultar tremendamente dañino.

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publicado: 23 Mayo, 2016 actualizado: 23 Mayo, 2016