Que el entorno de las pequeñas y medianas empresas en España es cada vez más digital, y por supuesto más móvil, es algo que ya sabemos todos. Las empresas debemos de ser capaces de trabajar y ofrecer nuestros servicios allí donde nuestros clientes los requieren. El problema viene cuando pretendemos hacer frente a todos esos ámbitos en donde se presupone que nuestro negocio debe actuar, ya que muchas pymes no cuentan ni con la cantidad de personal suficiente, ni por supuesto, con la cantidad de horas suficientes en el día para ser capaces de llegar a todo.

En este punto, nos vemos obligados a plantearnos en qué canales o herramientas vamos a invertir nuestro tiempo. Tras hablar con varios de nuestros clientes sobre las estrategias y acciones que crean para aprovechar el poder comunicativo del canal móvil en sus negocios, varios de ellos me comentaron que actualmente se encuentran en una pequeña encrucijada: se ven obligados a elegir entre continuar cultivando sus perfiles en redes sociales, donde pueden trabajar de una forma contundente su marca, y éstas les permiten tener un canal de comunicación con cada uno de sus clientes, independientemente de dónde están éstos, gracias a la gran evolución que han experimentando hacia el entorno móvil, pudiendo verlo en casos como Facebook, Instagram o Twitter.

Al otro lado de la decisión, se encuentran las aplicaciones móviles, como WhatsApp, WeChat o Snapchat, en las que parte de su enfoque está en la vida profesional de sus usuarios. WhatsApp por ejemplo, nos permite compartir documentos con nuestros contactos, algo que puede ser muy útil en el caso de perfiles profesionales del sector servicios (fontaneros, abogados, etc.), a la hora de enviar un presupuesto, o algún papeleo de urgente resolución. Otro ejemplo lo encontramos en la app móvil de WeChat, que ya permite a los usuarios acceder a contenidos, pagar productos en el momento, etc. Por último, también contamos con SnapChat, como una aplicación móvil para trabajar la marca de nuestra empresa, principalmente en aquellos casos en donde nos dirigimos a una clientela adolescente o muy joven y al que parece que últimamente todos imitan…

Teniendo siempre en cuenta el potencial que cada una de estas opciones nos ofrece, debemos priorizar la utilización de unas u otras, dependiendo del objetivo que nuestro negocio tenga en ese momento. Si lo que buscamos, por ejemplo, es darnos a conocer entre un mayor número de clientes potenciales, seguramente nos resulte más interesante la opción de las redes sociales.

Sin embargo, si buscamos aumentar el alcance comunicativo y de servicios de nuestro negocio, invertir en innovación, nos puede resultar más atractivo el enfocarnos en implementar aplicaciones móviles en nuestra empresa.

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publicado: 13 septiembre, 2016 actualizado: 13 septiembre, 2016