Que tu negocio necesita una aplicación móvil es casi seguro, al menos lo que es 100% seguro es que tiene que tener presencia en los dispositivos móviles.

De entrada, hacerse una app no es tan complicado gracias a plataformas o servicios que permiten superar barreras como la tecnológica, tiempo y dinero. Pero la cuestión que debe plantearse siempre un negocio o profesional es si le merece la pena tener una app. La respuesta está en el objetivo (objetivos) que tienes con esa app, el público al que se dirige y el retorno de inversión (de cualquier tipo) que quiere tener.

1. Objetivo: ¿captar nuevos clientes? ¿fidelizar los que ya tienes? ¿vender más?: Es una herramienta masiva de captación gracias a los dispositivos móviles, puedes ofrecer cosas diferentes que ayuden a los clientes que ya tienes a quedarse y, gracias a los dos puntos anteriores, cada vez se compramos más desde cualquier sitio y cuando queremos.

2. Público: Este punto depende de los objetivos, una vez tengas la respuesta al objetivo/s que quieres, enfocas un target. Las cifras de uso de los dispositivos móviles son muy buenas cuando el público es muy joven. De 14 a 45 años, el conocimiento y uso es alto. 

3. Retorno de inversión de la app: Este punto depende de las respuestas de los dos anteriores. ¿Qué quieres conseguir con la app? Ganar imagen de marca, crear exposición con otro “escaparate” para poner tus productos, vender más de lo que lo haces con la web o físicamente, adelantarte a la competencia, tener un producto diferente de tu negocio (es decir, físicamente vendes unos productos y en la app otros), estar a la vanguardia tecnológica (lo que es imagen de marca en el fondo), etc.

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publicado: 24 Abril, 2014 actualizado: 24 Abril, 2014