Lo primero que voy a decirte es: enhorabuena, has conseguido un usuario nuevo para tu aplicación móvil, y lo segundo: lo lamento, acabas de perderlo. De una manera ciertamente exagerada, este es el proceso que siguen la mayoría de las veces las nuevas altas de usuario en las aplicaciones.

Los problemas que se obtienen de ello, los conoces sobradamente: baja rentabilidad de tu aplicación, pérdida constante de los recursos invertidos como desarrollo, financiación, marketing y, sobre todo, tiempo. Pero no te preocupes, debido a esta situación tan extendida entre los numerosos proyectos de ámbito móvil, he realizado para ti el siguiente mini test, con el que podrás determinar y visualizar de una manera clara en qué estás fallando para que puedas solucionarlo y cortar la hemorragia de desinstalaciones de tu app.

  • ¿Aportas algo nuevo a tus usuarios o simplemente te dedicas a repetir lo que tienes en tu web?

Este suele ser uno de los fallos más comunes, principalmente en las apps de empresas, donde consideramos que únicamente con imitar el contenido y los servicios que ya ofrecemos en nuestra web, es suficiente.

Debemos entender que la predisposición y el contexto del momento-necesidad, que se suele dar cuando un usuario utiliza una app de su dispositivo móvil, es totalmente diferente al que tiene cuando consulta algo desde el ordenador, siendo una necesidad mucho más inmediata y concreta la que suele darse en el uso de una app móvil.

  • ¿Eres claro y directo en lo que le ofreces o te sueles andar con rodeos?

La impresión a primera vista es algo que sigue siendo determinante a día de hoy, el ser o no capaz, ya no sólo de mostrarte atractivo ante tu usuario, sino el mostrar de una manera sencilla y rápida lo que le puedes ofrecer, es uno de los mayores puntos de impacto y determinación, a la hora de que un usuario desinstale o no tu aplicación.

La mayoría de las desinstalaciones rápidas, las primeras horas tras su instalación, se suelen producir porque los usuarios se ven incapaces de solucionar la necesidad que pretendían resolver con ella, bien por la dificultad de acceder a las secciones clave de la app (excesivos taps y requisitos de acceso), o porque no cumple la funcionalidad que aparentemente prometía cumplir la app.

  • Qué priorizas con tu app,  ¿ofrecer una solución o captar los datos de los usuarios?

Otro gran problema con el que los usuarios se encuentran al entrar en una app, es que la mayoría de las veces la aplicación les obliga a registrarse de una manera compleja y lenta, antes incluso de saber bien lo que el usuario puede encontrarse dentro. Esto suele generar el abandono del proceso de registro y su posterior desinstalación.

Diferentes maneras de solucionar estos problemas son, por ejemplo, permitir al usuario entrar a la app y utilizar sus funcionalidades, aunque sea de una manera limitada, mostrándole el potencial de funcionalidades que puede tener con ella y solucionándole su necesidad presente, dejándole registrarse en segunda instancia, y mediante opciones de “logeo rápido”, como Facebook o Gmail.

  • ¿Ofertas servicios o vendes publicidad con tu app?

Es entendible que algunas aplicaciones móviles cuenten con la publicidad, como un medio para poder costear los servicios que ofrecen, pero el contar con cierta publicidad no implica que los usuarios estén constantemente recibiendo impactos publicitarios tras cada interacción con la app. Toda esa publicidad intrusiva, ya no sólo penaliza la experiencia del usuario, sino que devalúa la percepción que tiene de nuestra marca, ya que nos muestra una empresa que prefiere ganar dinero con la publicidad a costa de sus usuarios, antes que el ofertarles un buen servicio, dando pie a que, a la larga, genere más pérdidas que beneficios esa publicidad.

  • ¿Los machacas a mensajes push o les aportas valor?

La herramienta de los mensajes push es, sin duda, un arma de doble filo. La utilización correcta de mensajes que aportan un servicio informativo de valor y la opción que satura a los usuarios, con mensajes a deshora y sin ningún aporte real, los cuales serían quizá más efectivos y correctos utilizando otros canales como el email.

Algunos ejemplos de esto son las notificaciones de actualizaciones que recibimos por parte de nuestro “store” de apps, cuyo impacto no genera ningún tipo de aporte al usuario, mientras tanto, en el lado opuesto encontramos las notificaciones de apps como Netflix, que te informa de que el nuevo capítulo de la serie que tienes marcada como favorita, ya está disponible para que la veas.

Por supuesto, la mera respuesta a este mini test, no logrará por sí solo retener a tus usuarios, pero sí puede permitirte ver aquellos campos en los que actualmente estás fallando, para poder subsanarlo y empezar a sacar un partido real a tu app móvil.

@Upplication

publicado: 25 abril, 2016 actualizado: 25 abril, 2016