Una pequeña o mediana empresa tiene una app, pero en muchos casos lo que ocurre es que no sabe analizar si está funcionando o no. Hay cinco datos que son claves para esta evaluación, pero si queremos ir un poco más allá, debemos saber el comportamiento del usuario dentro de la app. Porque, a fin de cuentas, lo que queremos saber como negocio es si estamos vendiendo o no…y cómo.

Del mismo modo que uno puede saber si los clientes se fijan en los productos que coloca en la entrada de la tienda, también puede detectar cómo interactúan los clientes con la app, detectando así patrones de comportamiento y descubriendo qué facilita y qué dificulta que el cliente acabe la compra o no.

¿Cómo se hace esto? Definiendo el embudo de conversión, también llamado funnel. Este embudo no es más que un conjunto de filtros que nos permiten cuantificar el número de usuarios que realizan cada una de las acciones que queremos definir. Así, por ejemplo, podemos partir del número total de usuarios que se han descargado nuestra app móvil (estarían en la parte ancha del embudo) y detectar cuántos de ellos han comprado un producto (éstos serían los clientes que saldrían por el lado estrecho).

A lo largo del embudo se quedarían los usuarios que tienen la app pero que, por diversas razones, no han llegado a comprar a través de ella. ¿En qué consiste, por tanto, el embudo de conversión? En determinar cuáles son nuestros filtros y en averiguar por qué los usuarios los pasan o no.

Un ejemplo de embudo de conversión sería:

  1. El usuario que entra en la app y explora las categorías.
  2. El usuario que ya pasa a los productos y los mira.
  3. El usuario que inicia el proceso de compra de un producto.
  4. Y el usuario que finalmente compra.

Los filtros pueden ser los que uno quiera, la cuestión es ir analizando los datos de comportamiento en este embudo. Así sabremos si nuestra app está funcionando bien, o mal para tomar soluciones.

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publicado: 8 Abril, 2014 actualizado: 8 Abril, 2014