Al crear una aplicación para un negocio, comienzan a aparecer un millón de “preguntas del millón”. Una de las más frecuentes –e importantes- tiene que ver con la rentabilidad de la aplicación creada. Porque crear una aplicación supone un paso grande en todos los ámbitos para una empresa y, por ello, hay que saber exprimirlo al máximo para que la aplicación sea un completo acierto. Así pues, vamos a ver diferentes maneras de hacer que tu aplicación se convierta en una máquina de hacer dinero:

  • Que la app sea de pago: tiene que cubrir una necesidad muy específica y ser un buen producto o los clientes no pagarán por ella. Puede ser de pago en el momento de la descarga o puede fijarse un pago por suscripción, en el que se abone una cuota cada cierto tiempo.
  • Modelo ‘Freemium’: se basa en que la descarga sea gratuita pero las mejores funcionalidades queden limitadas a las cuentas de pago.
  • Compras in-App: se trata de crear sistema de compras internas o pequeños pagos en la aplicación para acceder a pequeños beneficios complementarios. En los juegos es un modelo muy común. Suele ser rentable en los casos en los que el cliente está fidelizado.
  • Publicidad display en la app: se pueden poner banners de publicidad en la aplicación que solo se puedan evitar en el caso de pasar a un modelo Premium.
  • Marketing de afiliación: promocionar productos y servicios de otras empresas a través de una comisión por venta.
  • Trial versión: aquí el usuario podrá probar la aplicación durante un tiempo limitado tras el que se le pedirá un pago para poder seguir disfrutando de ella.
  • Donaciones: confiar en que el usuario querrá donar algo para ayudar al creador de la aplicación. De este modelo subyacen otros en los que se puede invitar al usuario a que colabore con la aplicación, por ejemplo, con traducciones u operaciones sencillas en general, y así otorgarle la gratuidad de la app.
  • Vender la aplicación a un externo: si tu app es muy buena, cabe la posibilidad de que una empresa mayor quiera comprarla. Facebook compró WhatsApp por 22.000 millones de euros.
  • Patrocinio: algunas empresas querrán convertirse en imagen de marca de algunas aplicaciones. Así, las marcas patrocinadoras se convertirán en fuente de ingreso de la aplicación.

Antes de comenzar, habrá que conocer muy bien el sector en el que se mueve la aplicación para poder ajustar el tipo de aplicación al tipo de monetización: no todas las aplicaciones se rentabilizan de la misma manera. También habrá que tener en cuenta que el pago por la app deberá merecer realmente la pena. ¿Por qué? Porque el cliente solo querrá pagar por un producto o servicio muy exclusivo que realmente ubique a tu aplicación por encima de las de la competencia. Al contar con todos esos factores podremos lanzarnos a buscar la forma que más se ajuste a nuestro modelo de negocio de rentabilizar nuestra app de entre todas las anteriores.

¡Crea tu propia app!

@Upplication

publicado: 22 agosto, 2016 actualizado: 22 agosto, 2016